El capitán no pudo contener la emoción después del agónico 3-2 que metió a la Albiceleste en los cuartos de final. Tras fallar un penal y marcar el empate parcial, terminó llorando en pleno campo de juego mientras sus compañeros lo abrazaban.


El capitán no pudo contener la emoción después del agónico 3-2 que metió a la Albiceleste en los cuartos de final. Tras fallar un penal y marcar el empate parcial, terminó llorando en pleno campo de juego mientras sus compañeros lo abrazaban.
