El plan abarca a unos 37.000 empleados de Presidencia y los ministerios. Especialistas advierten que podría provocar la salida de personal calificado y debilitar la capacidad del Estado.


El plan abarca a unos 37.000 empleados de Presidencia y los ministerios. Especialistas advierten que podría provocar la salida de personal calificado y debilitar la capacidad del Estado.
